Cuentos de la sequía

No tenía la cámara de fotos conmigo ni llevo encima teléfonos con lente y obturador, o pines y ubbertwitter (porque habría sido mejor no escribir nada aquí sino poner la imagen, como hace mi pana Oscar Medina) . Trato de describirlo entonces tal como lo vi, tal como registré esa expresión de lo que nos hace venezolanos –caribes–: distraídos, evasivos o humoristas natos. Quizás todo eso junto.

Pasaba la camioneta polvorienta al lado de la unidad por puesto en la que iba yo por la avenida Francisco de Miranda. Una más de esas doble tracción de vidrios ahumados, latón gris oscuro recién ensamblado y pulido, escaso kilometraje. Hasta el polvo parecía recién salido de agencia, pero era obvio que llevaba días allí acumulado. En la ventanilla izquierda del asiento trasero un letrero hecho con un dedo índice.  No decía ¡Lávame!, ¡Límpiame!, como suelen escribir por ahí sobre los carros sucios, con caracteres redondos y rústicos.

Decía, tan venezolano, tan vigente, en alusión al dueño de ese carro: Ahorrador de agua

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Inclasificable

Una respuesta a “Cuentos de la sequía

  1. Muy onda verde. Será que usa combustible ecológico también?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s